Liberar a “Boba”

Esta mañana el equipo de biólogos marinos del ARCA del (Área de Recuperación y conservación de Animales del Mar) que se hizo cargo de la recuperación de la tortuga boba salvada de una muerte segura  por  José Luis Sober Galiana, patrón de la embarcación Horizonte I y socio del Real Club Náutico Torrevieja, viajó hasta Torrevieja para retornar el animal al mar.
Un comité de despedida, formado por tres embarcaciones del Real Club Náutico Torrevieja en las que viajaban Germán Soler, Presidente del Real club Náutico Torrevieja; Juan Rebagliato, Vicepresidente del club;  Juan Aimar, Técnico de Conservación del Medio Marino de la Conselleria de Medio Ambiente Juan A. Pujol, Biólogo del Ayuntamiento de Torrevieja y el resto de profesionales de centro de recuperación, así como los medios de comunicación y personal del Real Club Náutico Torrevieja,  se hizo a la mar para despedir de las aguas torrevejenses a tan singular visitante.
La tortuga ha permanecido desde en mes de octubre en el Oceanográfico de Valencia donde se le practicaron todo tipo de pruebas medicas y trataron las heridas que le había producido la malla de plástico en que estaba enredada cuando José Luis Sober la rescató. Así mismo se eliminaron todas las adherencias que portaba en el caparazón y en la piel.

Así la encontramos

 

 

 

Así la liberamos

Juan Aimar y Juan A. Pujol liberando a "Boba"

La tortuga regresa a su mundo, ¡Buen viaje, "Boba"

DATOS DE LA CONSELLERIA DE MEDIO AMBIENTE

El ejemplar varado procede de Florida, en Estados Unidos, tal y como reveló su chip de identificación, y se ha recuperado en las instalaciones del centro de tortugas marinas de El Arca del Mar, dependiente de la Conselleria de Medio Ambiente.
El hallazgo de este ejemplar de tortuga boba es de especial relevancia, ya que evidencia la migración transatlántica de esta especie, que puede entrar en el Mediterráneo a través de Gibraltar y demuestra, al mismo tiempo, lo vulnerables que son a las diferentes amenazas, especialmente a la interacción con artes de pesca y a la contaminación marina.
La numeración fue enviada a la Universitat de València, que se encargó de difundir los datos a otros centros de marcaje de tortugas. La sorpresa llegó a los pocos días cuando se puso en contacto el NMFS Galveston Laboratory, de Florida, donde nació este ejemplar en 2003 y fue liberado mar adentro, en una zona de influencia de la corriente del Golfo, frente a las costas de Fort Pierce en Florida, en 2005.
La Conselleria de Medio Ambiente marca desde hace dos años todos los ejemplares de Tortuga boba que son ingresados en el Arca del Mar para llevar un control exhaustivo de los movimientos y de las incidencias que puedan ocurrirles.
De ahí la importancia de la colaboración de los centros de recuperación, ya no sólo dentro del Mediterráneo, sino en el ámbito global, tal y como demanda la Conselleria de Medio Ambiente, quien recientemente ha lanzado una iniciativa conjunta con otras autonomías para dar a conocer a los ciudadanos la problemática de la tortuga boba y, en especial, a los pescadores, para que colaboren con las administraciones en la recogida de los ejemplares varados.
No hay que olvidar que la recuperación de estas tortugas marinas no sería posible sin la colaboración de los pescadores que hacen entrega de las tortugas a los centros de recuperación después de su pesca accidental.
Pero no sólo los pescadores pueden colaborar en la conservación de estos animales, cualquier ciudadano que encuentre una tortuga varada en las playas o a un ejemplar con problemas en el mar, puede avisar a las autoridades competentes en cada comunidad autónoma a través de emergencias: 112.
Hospital de tortugas
El Arca del Mar, Área de Recuperación y Conservación de Animales del mar, está ubicado en el Oceanogràfic de Valencia, como una ampliación de las instalaciones del Centro de Recuperación de Fauna de El Saler.
Este centro de tortugas es el más grande de España y uno de los más grandes de Europa. Cuenta con una zona con 7 tanques (de 10.000, 5.000 y 4.000 litros) donde las tortugas pasan los primeros días de su recuperación. El personal de la Conselleria y el equipo de veterinarios del Oceanográfico pueden controlar los ejemplares después de una operación, herida, o cualquier contratiempo que hayan sufrido. Una vez las tortugas empiezan a recuperarse satisfactoriamente son trasladadas en una piscina exterior de la que pasan al túnel de los océanos, el cual funciona como sala de musculación y área de interrelación con otras especies.
De esta forma, desde que el Centro de Recuperación de Fauna la Granja de El Saler trabaja con tortugas marinas heridas y varadas, han sido acogidos cerca de 300 ejemplares de los que el 90% han sido devueltos de nuevo a nuestro mar Mediterráneo ya recuperados.

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